Por Marta Míguez Ortega para The Foodie Studies Magazine, nº 9, 2025
Adaptación y resumen de la transcripción** de la entrevista sostenida con motivos de investigación para la realización del Trabajo Final de Grado de Periodismo con Almudena Ávalos, directora de EL PAIS GASTRO desde 2024.
P: ¿Cuáles fueron las motivaciones detrás de la creación de EL PAÍS Gastro? ¿Hubo antecedentes o factores específicos que llevaron a la decisión de renovar la sección gastronómica?
R: En El País la gastronomía estaba dispersa: la crítica en El Viajero, El Comidista por otro lado, artículos sueltos en entrevistas u otras secciones, y la crítica de vinos también dentro de El Viajero. Para un medio de referencia como El País, no tener una sección propia de gastronomía resultaba incoherente.
Se decidió agrupar todo en una sola sección para darle visibilidad, facilitar al lector el acceso a estos contenidos y responder al creciente interés por la gastronomía. Yo no tomé esa decisión: me llamaron para montar la sección. Me propusieron trabajar con Elena Poncini y Paz Álvarez y diseñar el proyecto editorial.
P: Entonces, ¿vino todo desde la dirección?
R: Sí. La decisión estaba tomada. Yo recibí el encargo de montar la sección con esos recursos. Presenté un proyecto con las secciones y colaboradores que tenía en mente, apostando también por voces nuevas, aunque no fueran conocidas, si creía que podían aportar miradas interesantes.
P: En cuanto a los protagonistas, ahora se da más espacio a perfiles “independientes”.
R: Para mí era casi una obsesión. Hay cocineros y proyectos que ya tienen mucha visibilidad. Pero también hay gente haciendo un trabajo increíble en pueblos pequeños o recuperando productos que se perderían si nadie los cuidara. Eso es lo que me interesa poner en el centro de la conversación: ir donde no va nadie, saltarse las notas de prensa y buscar la noticia.
Para eso es clave tener gente repartida por España y contar con corresponsales en otros países. No hace falta ser experto en gastronomía: basta con detectar qué está pasando en tu ciudad, una tendencia, unas colas en un sitio. Eso ya cuenta una historia.
P: ¿Queréis ampliar la cobertura internacional?
R: Ya está ampliada. Publicamos al menos un tema internacional a la semana. Además, contamos con periodistas que viajan constantemente, como Lucía, que cubre mucho Latinoamérica. No enviamos a nadie expresamente: trabajamos con gente que ya está en el territorio.
P: El auge del contenido gastronómico en redes sociales, ¿ha influido en la sección?
R: Sí, en el sentido de ampliar públicos. Queremos llegar a lectores que no abren un periódico, pero sí consumen contenido visual. Colaboramos con gente de redes que trabaja con rigor, no por el número de seguidores, sino por la calidad de lo que hacen. El objetivo es abrir públicos sin perder el nivel periodístico.
P: ¿Es difícil mantener la esencia de El País sin plegarse a las modas?
R: Intentamos usar un lenguaje más digital en recetas o vídeos, pero con el sello de El País. Hay un equipo de edición detrás y una forma de hacer las cosas que marca la diferencia. Buscamos equilibrio entre el tono de redes y el rigor del periódico.
P: ¿Buscáis que los periodistas se conviertan en figuras reconocibles, como en El Comidista?
R: No. La foto y la bio del autor buscan cercanía, pero no convertir a nadie en una “estrella”. Miquel es un caso aparte. Depende también de la personalidad de cada periodista: hay quien se siente cómodo en cámara y quien no. No es un objetivo central de la sección.
P: En Gastro se usa más la tercera persona, a diferencia de El Comidista.
R: Tiene que ver con el libro de estilo de El País, que evita la primera persona salvo en crónicas firmadas. Además, no todo el mundo tiene voz para escribir en primera persona. Depende del tema y del autor. Hay colaboradoras que a veces escriben en primera persona y a veces no: se decide caso a caso.
P: ¿Se reforzará el contenido audiovisual en EL PAÍS Gastro?
R: Intentamos no pisarnos con El Comidista. Ellos tienen plató y un formato muy definido. Nosotros apostamos por formatos distintos: expertos grabándose en su entorno, propuestas más arriesgadas, aunque eso sea más complejo de producir. La idea es ofrecer algo diferente.
P: Lo audiovisual exige muchos recursos.
R: Sí, incluso contando con el equipo de vídeo de El País. Vamos probando formatos nuevos, sin repetir lo que ya hacen otros. Preferimos apostar por perfiles con conocimiento real, aunque no sean influencers, y probar ideas distintas.
P: El País mantiene una imagen institucional. ¿Cómo se equilibra tradición y renovación?
R: No podía “cargarme” lo que ya existía. Carlos Capel, Carlos Delgado, Amaya Cervera o El Comidista son pilares del medio. La idea era sumar nuevas voces y perspectivas, sin borrar lo anterior. Mantener la crítica y la alta cocina, pero también hablar de tradiciones, productos locales y cocina popular.
P: ¿Dirías que la sección ya está asentada?
R: Sí, aunque un año es poco. Han surgido nuevas firmas y otros medios se han activado al ver competencia, lo cual es positivo para el periodismo gastronómico en general. Aún queda mucho por hacer.
P: ¿Qué te motiva más del trabajo?
R: Editar y ayudar a la gente a encontrar su voz. Me obsesiona el rigor: todo debe estar contrastado. El periodismo gastronómico no es menor. Da igual si hablas de taburetes o de vinos: hay que investigar el origen, hablar con expertos y ofrecer información veraz. Quiero que, si alguien busca el origen de una tradición culinaria, sepa que en EL PAÍS GASTRO encontrará una respuesta fiable.
Entrevista realizada el 3 de junio de 2024 por Marta Míguez para su investigación sobre EL PAÍS GASTRO.
**Para esta transcripción se ha utilizado el apoyo de software generativo.
