Un perfil. Una crónica que termina siendo entrevista. Un reportaje que se desborda y la voz de una chef que está despegando, en Ecuador por ejemplo, toma la página por asalto. Una conversación en la que uno escucha más que el otro. Una diatriba en la cual las preguntas son cortes de cuchillo japonés sobre un kimono de seda. Por la precisión bien pudiera ser un tajo hecho con láser, si no fuera porque detrás de la tela hay un cuerpo con las tripas ya colgando, y el corazón+ y todo sobre la mesa, expuesto. A veces es solo dar un pinchazo y que empiece a brotar la sangre. Otras un baile sutil del metal sobre la carne va abriendo el camino. Ese es el arte de un buen entrevistador. Es ese su pulso. Cortar, abrir, mirar con atención, remover todo por dentro dejando al otro con vida.
Desde el encuentro del jueves pasado, a propósito del género entrevista, se ha quedado dando tropezones dentro de mi cabeza la conversación para El País entre Manuel Jabois y Manuel Domínguez, cocinero y dueño del legendario Lua. Esa entrevista es un túnel. Y, lo mejor de todo, es que no parece una entrevista. Aquí la maestría con la que Jabois sostiene el cuchillo es la responsable del corte limpio, que aunque duela se siente el alivio, como si fuera una misma, y no Domínguez, quien cargara con el peso de una estrella ganada y luego perdida. Y con el consecutivo cierre de un restaurante, de un proyecto de vida.
La estela de la clase del jueves, magistralmente guiada por Sandra Sanz (periodista gastronómica y fundadora de Recetario Castizo/Mestizo de Tetuán), llega intacta hasta hoy, jueves ya otra vez. Con una entrevista por hacer, con todo el miedo que esto supone para mí, que soy especialista en silencios incómodos y otras rarezas cuando conozco a alguien nuevo, agarro la piedra para sacarle filo al cuchillo. Paseo la hoja de acero por lo áspero de la piedra. Miro el brillo de la hoja y comienzo a moverla lentamente intentando hacer cortes precisos en el aire.
*Este post está escrito por nuestra alumna del XIV Master de Comunicación y Periodismo Gastronómico, la escritora y cocinera Claudia Muñiz, quien cada semana nos traerá su relato sobre nuestra formación. La foto que ilustra el texto es de la propia autora.
**La imagen que ilustra este post es de Ariadna Acosta.
