Por Laia Shamirian
El compartir una misma manera de entender la mesa da lugar a que, casi sin buscarlo, editores, chefs, escritores, baristas y todo aquel que alguna vez amó la cocina, terminen juntos, café en mano, resolviendo el mundo.
Esto es lo que ocurrió el pasado mes de octubre cuando gracias a nuestra etapa como antiguos alumnos de The Foodie Studies, Roberto Palacios y una servidora, que también es egresada del Master de Comunicación y Periodismo Gastronómico, pudieron desvirtualizarse y compartir conocimientos en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), México.
En esta ocasión hablamos sobre el viaje gastronómico como herramienta para la promoción y el crecimiento de las marcas gastronómicas y preservación de territorios. Una conversación en torno a cómo construir experiencias que vayan más allá de mostrar un producto o recomendar un restaurante: que permitan comprender qué comemos, cómo, por qué, con quién, dando contexto a nuestro sentido de pertenencia y descubriendo lo que hay detrás de cada ingrediente, técnica y paisaje.
Porque quiénes amamos la mesa y sus alrededores sabemos que un viaje, una jornada, un adentrarse en cocina ajena, es el mejor puente para salvar la distancia entre probar un plato y entenderlo; una experiencia que convierte una tradición, una receta o una forma de hacer, hasta entonces desconocidos, en una vivencia propia. Una oportunidad para marcas y territorios de construir vínculos emocionales desde la autenticidad y las raíces, sin artificios innecesarios.
Gracias a Roberto por la invitación y por propiciar estos espacios de encuentro. ¡Por otro año más de seguir creando puentes a lado y lado del Atlántico!
